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Sofismo Corporativo
22 de febrero de 2026Bienestar y SaludLiderazgo

Sofismo Corporativo

El riesgo de contratar popularidad en lugar de profundidad

En la antigua Atenas, los sofistas enseñaban el arte de persuadir. Figuras como Protágoras cobraban por formar oradores capaces de convencer a cualquier audiencia. Su valor no residía en la verdad, sino en la eficacia del discurso. Frente a ellos, Sócrates proponía algo radical: cuestionar supuestos, incomodar creencias y desmontar incoherencias.

La historia es antigua. El fenómeno, no.

Hoy, eso mismo se presenta en la mayoría de organizaciones y le llamo “Sofismo Corporativo” y se manifiesta no solo en la contratación de conferencias virales o metodologías en tendencia. También aparece en un terreno aún más delicado: la selección de gerentes y líderes.

En muchas organizaciones, la visibilidad, la capacidad retórica o la popularidad interna pesan más que la profundidad estratégica y la coherencia conductual. Se elige al candidato que comunica mejor, no necesariamente al que lidera mejor. Se privilegia el carisma por encima del criterio.

La pregunta necesaria es: ¿estamos contratando líderes o sofistas?

En el ámbito de la formación corporativa, el patrón es evidente. Se contratan programas populares porque “están de moda”. Se elige al conferencista con mayor presencia mediática porque garantiza aceptación inmediata. Se busca primero la aprobación, y talvez se da la transformación.

La evidencia académica es clara. Robert O. Brinkerhoff (2006) demostró que entre el 60% y el 90% del aprendizaje adquirido en talleres tradicionales se pierde rápidamente si no existe seguimiento estructurado. La emoción del evento no consolida conducta. El aplauso no modifica cultura.

Del mismo modo, en Leading Change, John Kotter (1996) sostiene que el cambio organizacional real es un proceso sostenido, con etapas claras y liderazgo comprometido. Transformar una organización no es un acto puntual; es una disciplina estratégica que puede tomar años.

Edgar Schein (2010), en Organizational Culture and Leadership, explica que la cultura cambia cuando cambian los supuestos básicos compartidos, no cuando se actualizan discursos formales.

Adoptar una metodología en tendencia o contratar una conferencia inspiradora no altera creencias profundas si no existe un proceso estructurado y prolongado.

Sin embargo, el sofismo moderno introduce otro riesgo: la estética del liderazgo.

La decisión estratégica para Recursos Humanos y la alta dirección no debería centrarse en quién genera más entusiasmo, sino en quién tiene la profundidad técnica, humana y ética para sostener procesos complejos.

Contratar especialistas profundos implica asumir procesos largos y estructurados: diagnóstico cultural serio, intervención progresiva, acompañamiento ejecutivo y medición constante de impacto. Implica aceptar incomodidad.

Contratar líderes profundos implica evaluar más allá del carisma: revisar historial de decisiones difíciles, consistencia en valores, capacidad de construir equipos sólidos y habilidad para sostener presión sin sacrificar principios.

El sofista moderno —en capacitación o en liderazgo— busca aprobación. Ajusta su mensaje para agradar. Genera entusiasmo inmediato. Pero el entusiasmo no es sinónimo de transformación.

En la Grecia clásica, los sofistas dominaron el mercado del discurso. La historia recordó a quienes cuestionaron las bases del pensamiento dominante. En el mundo empresarial actual, la diferencia entre contratar popularidad o contratar profundidad definirá qué organizaciones evolucionan y cuáles solo simulan hacerlo.

Sofistas corporativos no es una etiqueta provocadora. Es una advertencia estratégica.

La pregunta final es directa y aplica tanto para la capacitación como para el liderazgo: ¿su organización está invirtiendo en coherencia sostenible… o en aprobación momentánea?

¡Saludos!

Por Allan Lorìa C.
Referencias
  1. Brinkerhoff, R. O. (2006). Telling training’s story: Evaluation made simple, credible, and effective. Berrett-Koehler Publishers.
  2. Gallup. (2023). State of the global workplace 2023 report. Gallup Press.
  3. Kotter, J. P. (1996). Leading change. Harvard Business School Press.
  4. Schein, E. H. (2010). Organizational culture and leadership (4th ed.). Jossey-Bass.
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