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Reciclas, pero quemas a tu equipo: eso no es sostenibilidad
22 de junio de 2025Bienestar y Salud

Reciclas, pero quemas a tu equipo: eso no es sostenibilidad

“Liderar sin un propósito sostenible es como construir un rascacielos sobre arena: tarde o temprano, todo colapsa.” ALC

Vivimos en un momento en que muchas organizaciones creen que ya están “haciendo su parte” por la sostenibilidad. ¿El argumento? Tienen campañas de reciclaje, plantan algunos árboles al año o eliminaron las bolsas plásticas en sus tiendas.

Y aunque todo eso suma, seamos honestos: eso no es liderazgo sostenible. Es apenas gestión simbólica del impacto. Una especie de maquillaje verde que no cambia la estructura ni la mentalidad con la que operan muchas empresas.

El verdadero liderazgo sostenible no se reduce a acciones puntuales, sino que implica una transformación profunda del mindset empresarial.

El nuevo estándar: sostenibilidad como estrategia, no como adorno

El liderazgo sostenible es mucho más que marketing verde. Es la capacidad de tomar decisiones que generen valor económico, pero sin agotar los recursos naturales, destruir el tejido social o explotar el bienestar humano. Implica pasar del “¿cuánto ganamos?” al “¿a qué costo lo estamos ganando?”.

Y eso —aunque muchos lo ignoren— es negocio puro.

Un estudio de McKinsey (2019) reveló que las empresas con buenas prácticas ESG (Environmental, Social and Governance) tienen un 21% más de probabilidades de obtener rentabilidad superior a la media en el largo plazo.

Según Harvard Business Review (Eccles, Ioannou & Serafeim, 2014), las empresas sostenibles superan significativamente en desempeño a las tradicionales en términos de retorno financiero y reputación pública.

Lo sostenible es rentable. Pero no es cómodo. Por eso muchos líderes siguen retrasando la transición.

¿Y entonces, qué significa ser sostenible?

Sostenibilidad significa asumir responsabilidad por el impacto que una organización tiene en el planeta, en las personas y en el futuro. Y eso no se logra con una campaña ecológica anual, sino integrando la sostenibilidad en la estrategia, en la cultura y en el propósito.

No se trata solo de sembrar árboles. Se trata de evitar modelos de producción que deforestan bosques enteros.

No se trata solo de no dar bolsas. Se trata de repensar el modelo completo de consumo que genera esos residuos.

No se trata solo de reciclar. Se trata de no producir basura en primer lugar, ni ambiental ni humana.

Lee también: El liderazgo detrás de un carrito de supermercado

La brújula de los 17 ODS: guía para liderar con sentido

En 2015, las Naciones Unidas definieron los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como una hoja de ruta global para un mundo más justo, inclusivo y habitable al 2030. No es un programa solo para gobiernos: es un mapa estratégico también para empresas responsables.

Los 17 ODS abarcan desde el fin de la pobreza (ODS 1), salud y bienestar (ODS 3), educación de calidad (ODS 4), hasta la acción por el clima (ODS 13) y el consumo responsable (ODS 12). ¿Qué implica esto para una organización?

Que no se puede hablar de sostenibilidad si tu empresa excluye a las mujeres de los altos cargos (ODS 5: Igualdad de género).

Que no basta con sembrar árboles si tus prácticas logísticas generan más emisiones que la industria del transporte aéreo (ODS 13: Acción por el clima).

Que no sirve declarar misión social si se precarizan los empleos internos o tercerizados (ODS 8: Trabajo decente y crecimiento económico).

Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, ONU

La ONU fue clara: el cumplimiento de los ODS dependerá directamente de lo que hagan las empresas. Y todavía, muchas están mirando para otro lado.

“Las compañías que no vinculen su negocio a los ODS estarán fuera del mercado en pocos años”, advirtió Paul Polman, ex CEO de Unilever y uno de los pioneros en liderazgo sostenible a nivel corporativo.

El costo (silencioso) de no ser sostenibles

Pérdida de competitividad: Empresas sostenibles ya acceden a fondos verdes, ventajas fiscales y preferencias de grandes compradores internacionales.

Rechazo del talento joven: Según Deloitte (2023), el 57% de los millennials y centennials dejaría su empleo si su organización no tiene un propósito social y ambiental claro.

Riesgo reputacional: El 87% de los consumidores en América Latina considera la sostenibilidad como un criterio de compra (Nielsen, 2022). Ignorar esto es ignorar al cliente.

Para las empresas que aún no aplican sostenibilidad: tres decisiones urgentes

Diagnostique su impacto real más allá del discurso.

No basta con decir que se es “responsable”. Es momento de auditar procesos, cultura, cadena de valor y estilo de liderazgo para identificar impactos negativos invisibilizados. Desde el consumo energético hasta la precarización de empleo.

Integre la sostenibilidad en el modelo de negocio.

La sostenibilidad no es un departamento, es una visión transversal. Debe estar presente en la estrategia, las decisiones financieras, la innovación, el liderazgo y hasta en cómo se mide el éxito. Si no está en la junta directiva, no está en la empresa.

Forme líderes con mentalidad de triple impacto.

El cambio no empieza con una campaña, sino con las personas que toman decisiones todos los días. Capacite a su equipo directivo en los ODS, en principios ESG y en liderazgo consciente. El verdadero cambio se lidera, no se delega.

Y para las empresas que creen que sostenibilidad es solo “verde”: tres llamados de atención urgentes

Llamado de atención #1:

“No hay sostenibilidad si las personas están rotas por dentro”

Una organización no es más verde por usar paneles solares si sus colaboradores están emocionalmente drenados, ansiosos o invisibilizados. La sostenibilidad es también emocional, psicológica y social.

¿De qué sirve cuidar al planeta si al mismo tiempo estás erosionando la salud mental de tu gente?

Llamado de atención #2:

“El aire limpio no compensa el ambiente tóxico de trabajo”

Muchos líderes celebran logros ecológicos mientras mantienen prácticas laborales que generan miedo, burnout y desmotivación.

Plantar árboles no repara una cultura empresarial que arrasa con la motivación y la dignidad de sus colaboradores.

Llamado de atención #3:

“Reducir CO₂ mientras aumentas la rotación del personal es un oxímoro ético”

La sostenibilidad real requiere coherencia. Si estás generando menos emisiones pero más renuncias, si usas empaques compostables pero tratas a la gente como desechable, tu liderazgo está cojeando en lo esencial.

La huella ambiental importa, pero la huella humana también se mide… y se paga.

“Una empresa que cuida árboles pero descuida a su gente ha entendido mal el concepto de sostenibilidad. El futuro no se puede construir solo con oxígeno; también necesita dignidad, justicia y humanidad.” — Allan Loría C.

Por Allan Lorìa C.
Referencias
  1. McKinsey & Company. (2019). Five Ways That ESG Creates Value.
  2. Eccles, R. G., Ioannou, I. & Serafeim, G. (2014). The Impact of Corporate Sustainability on Organizational Processes and Performance. Harvard Business Review / Management Science.
  3. Deloitte. (2023). Gen Z and Millennial Survey.
  4. Naciones Unidas. (2015). Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
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